La Hora de la Luz

Basic information

Composer Van Hecke, Bart
Duration 20 min.
Year of composition 2006
First performance (year) 2008
First performance (venue) Muziekcentrum De Bijloke (B, Gent)
First performance (performers) Spectra Ensemble, Daniel Gloger
Submitter Spectra Ensemble
Publisher
Type
Thematic tags
Conductor Obligatory
Soloist(s) Countertenor,

Instruments

Musicians 1st player 2nd player
Violin1
Viola1
Cello1
Flute 1
C
Piccolo
G alto
Clarinet 1
B-flat
Bass
Musicians Instruments
Percussion 1
Chimes
Crotales
Vibraphone (F3)
Bass Drum
Cymbals
Tamtam
Tom-Toms
Other
Keyboard 1
Piano
Other instruments and playing techniques
Percussion: 3 brake drums, slit drum, tambourine, Keyboard: Synthesizer (YAMAHA DX7) Live Elecronics: Boss SX-700 studio effects processor on keyboard and voice
Equipment
Sound electronics
2-channel electronics
Visuals

Notes

Programme notes

“La hora de la luz” was written on three of the "Cien sonetos de Amor' by Pablo Neruda. It uses a serial technique of chromatic groups of intervals, a technique Bart Van Hecke devellop when searching for a systematic a-tonal and a-motivic music. The piece is dedicated to his wife Joanna.

 

Technical specs
Additional notes

1. Entre las hojas de la noche

Oh que todo el amor propague en mí su boca,
que no sufra un momento más sin primavera,
yo no vendí sino mis manos al dolor,
ahora, bienamada, déjame con tus besos.

Cubre la luz del mes abierto con tu aroma,
cierra las puertas con tu cabellera,
y en cuanto a mí no olvides que si despierto y lloro
es porque en sueños sólo soy un niño perdido

que busca entre las hojas de la noche tus manos,
(...)

Oh, bienamada, y nada más que sombra
por donde me acompañes en tus sueños
y me digas la hora de la luz.

 

2. Todas las aves del invierno

Cantas y a sol y a cielo con tu canto
tu voz desgrana el cereal del día,
hablan los pinos con su lengua verde:
trinan todas las aves del invierno.

El mar llena sus sótanos de pasos,
de campanas, cadenas y gemidos,
tintinean metales y utensilios,
suenan las ruedas de la caravana.

Pero sólo tu voz escucho y sube
tu voz con vuelo y precisión de flecha,
baja tu voz con gravedad de lluvia,

tu voz esparce altísimas espadas,
vuelve tu voz cargada de violetas
y luego me acompaña por el cielo.

3. Tus manos en mis ojos

Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos:
quiero la luz y el trigo de tus manos amadas
pasar una vez más sobre mí su frescura:
sentir la suavidad que cambió mi destino.

Quiero que vivas mientras yo, dormido, te espero,
quiero que tus oídos sigan oyendo el viento,
(...)

Quiero que lo que amo siga vivo
y a ti te amé y canté sobre todas las cosas,
`por eso sigue tú floreciendo, florida,

para que alcances todo lo que mi amor te ordena,
para que se pasee mi sombra por tu pelo,
para que así conozcan la razón de mi canto.

(Pablo Neruda. from: “Cien sonetos de amor”)